Más que una cuestión estética

Aunque en un primer momento pensaras que la falta de dientes era solamente un problema estético, te has dado cuenta de que te impide desarrollar con normalidad actividades cotidianas como masticar o comer.

¿CÓMO SE COLOCA UN IMPLANTE?

Diagnóstico

Para determinar si los implantes son una buena solución para tu caso, nuestros implantólogos revisarán el estado de tu boca y realizarán un TAC en 3D.

Colocación

La intervención es sencilla e indolora. Si además optas por la cirugía guiada el proceso será más rápido y el postoperatorio más cómodo, ya que no se realizan cortes ni suturas.

Cicatrización

Los puntos se retiran una semana después. Sin embargo, el periodo de integración del implante en el hueso es de unos 3 meses.

Colocación de la corona

Tras la cicatrización, tomamos registros con un escáner intraoral para elaborar la restauración a tu medida. Entre una semana y 10 días después, colocamos la corona.

Cuidados

Para que el tratamiento sea duradero, es imprescindible seguir el calendario de revisiones y de higienes bucodentales que establece el implantólogo.

Permanentes

Con unos buenos cuidados e higiene pueden durar toda la vida, por lo que a la larga resultan muy rentables.

Cómodos

Al ser fijos -y simular la raíz del diente- no se mueven y son más estables que las dentaduras postizas y los puentes.

Estéticos

La restauración se asemeja en color, tamaño y forma a tus dientes naturales, por lo que nadie notará que los llevas.

Seguros

El tratamiento se realiza de manera habitual, tiene una tasa de éxito del 98% y las técnicas avanzan cada día.

Naturales

Requieren los mismos cuidados que los dientes originales y permiten sonreír, hablar y masticar con normalidad.

No exigen tallado

No requieren tallar los dientes adyacentes que están sanos, como ocurre con los puentes dentales.

Preguntas frecuentes

La respuesta a esta pregunta depende del caso concreto de cada paciente. Es decir, del tipo de diente que sea, de la cirugía que se haya practicado, de si se ha extraído una pieza dental que tuviera infección...

Dicho esto, lo que sí podemos afirmar es que nuestra clínica dental tiene una clara orientación estética. Por tanto, si el diente perdido es visible ante los ojos de los demás, colocamos una prótesis provisional para que no se vea el espacio que ha dejado dicho diente perdido. Por tanto, los demás personas no notarán la falta de una pieza dental.

Aunque es poco frecuente y -si la cirugía se realiza correctamente- solamente ocurre en el 2% de los casos, existe la posibilidad de que el paciente rechace el implante dental.

El rechazo del implante puede producirse por diferentes aspectos: infección por periimplantitis, problemas durante la osteointegración, tabaquismo, higiene bucodental insuficiente...

En función de la causa que originó el rechazo, el implantólogo deberá valorar cuál es la solución más adecuada para el paciente.

La intervención se realiza bajo anestesia local, por lo que el paciente no siente ningún tipo de dolor.

Una vez pasado el efecto de la anestesia, sí podría comenzar a aparecer el dolor. Sin embargo, el implantólogo receta analgésicos al paciente. Con ellos, las molestias que pueda tener la persona son muy llevaderas.

Sí. La sedación consciente es una técnica pensada para las personas que sienten miedo, nervios o ansiedad ante cualquier tratamiento dental.

Aplicamos dicha técnica en muchos de los pacientes que se someten a una cirugía de implantes, ya que les permite afrontar el procedimiento con la máxima relajación y experimentan un “despertar” muy agradable.

Además, la sedación es una técnica muy segura ya que cuenta con la presencia de un médico anestesista que supervisa el procedimiento en todo momento.

Si pierdes una pieza dental, lo más recomendable es que la repongas lo antes posible tanto por motivos de salud como estéticos.

En lo referente a la salud, debemos destacar que con la caída del diente se produce una pérdida de hueso progresiva en el tiempo, ya que éste deja de realizar su función principal de proporcionar soporte al diente.

Además, el espacio ocasionado por la pérdida dentaria genera movimientos en los dientes vecinos, que tratan de moverse para ocupar el espacio vacío. Asimismo, comienzan a producirse movimientos en cadena en el resto de piezas dentales. Todos estos desplazamientos acaban alterando la mordida normal de la boca.

En lo referente a la apariencia física, un espacio vacío es antiestético y socialmente se relaciona con escaso nivel cultural o de recursos.